Nuevos comienzos

Mi nuevo comienzo es una oración contestada; una visualización materializada; una liberación catalítica en mi mundo interior.

Perdí mi empleo en medio de la pandemia al igual que cientos de mis colegas, fuimos despedidos, y a pesar de que necesitaba ese empleo para vivir, también necesitaba dejarlo o que él me dejara a mi. Estaba experimentando niveles de ansiedad y stress muy fuertes y frecuentes.

Sucedió lo último, mi empleo me dejó a mi!. Tuvimos una relación de catorce años, y la separación no dolió. No hubo llanto; ni desesperanza; ni dramas; ni corazones rotos. Estoy tranquila con eso, sin extrañar o necesitar y en resumidas cuentas creo que terminamos bien.

Trabajé siendo empleada en el mundo de la publicidad Dominicana, y mi paso por esa industria me dejó grandes enseñanzas. Todo lo vivido en mi carrera lo reconozco como algo significativo y positivo en mi vida, pero al presentarse mi salida, asumí que era el tiempo de emprender, y así comienza Joha Studio, un lugar para enseñar, crear y conectar con ideas y visiones más grandes.

Quiero que el estudio evolucione en el camino, que podamos desarrollar experiencias enriquecedoras en el campo de la enseñanza y que crezca de forma positiva hacia donde desee crecer.

Casi siempre una idea surge con una forma muy específica, pero va cambiando y se va ramificando en el camino. Mi esperanza es que las ramas de Joha Studio lleguen a ser fuertes, diversas, abundantes y de frutos agradables.

Los nuevos comienzos dan miedo; tengo miedo no lo voy a negar, pero sé que es parte de este proceso de cambio, de ese deseo de hacer bien las cosas y de lo mucho que tengo que dar y aprender, porque nunca lo sabemos todo.

Promover los talleres es algo que necesito y deseo vivir. Además, la decisión se siente bien y se siente alineada con las cosas que quiero alcanzar en la vida.

Emprender es un camino que requiere mucha entrega, mucho estudio y coraje. En ocasiones lo intenté en paralelo a mi trabajo anterior para ir forjando el camino, pero no era sostenible de ese modo, terminaba cerrando los pequeños blogs que abría, porque es que cualquier proyecto con cierto grado de ambición detrás conlleva muchísimo trabajo y compromiso.

Volver a escribir en un blog  se siente como llegar a casa después de una larga ausencia.

Esta vez abrazo mis ideas con todas mis fuerzas, porque gracias a ellas puedo tener esta oportunidad de elegir un nuevo comienzo y porque si cuento bien siempre están conmigo en las buenas y en las malas.  Son las que transforman mi realidad, alivian los momentos depresivos y viven en mi impulsándome con buenas intensiones.

Con gratitud y alegría les doy la bienvenida.

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